Tuesday 1 november 2011 2 01 /11 /Nov /2011 00:21

En estos días, en los que todos recordamos a aquellos seres que fueron muy queridos y que, desgraciadamente ya no estan con nosotros, podríamos plantearnos muchas cuestiones, o por lo menos, podríamos hacernos algunas preguntas, que de no ser por estas fechas, probablemente no nos haríamos nunca.

Claro que nuestro cerebro, ¡inteligente que es!, sabe mucho del asunto y elige siempre la mejor opción, y es que, ¿quién no se ha preocupado o preguntado en más de una ocasión sobre la muerte?.

Afortunadamente, aunque cuestiones de este tipo siempre están presentes en nuestras vidas, y hasta ahora es lo único que tenemos cuando nacemos, "todos moriremos algún día", (aunque ninguno lo deseamos o por lo menos queremos que sea cuanto más tarde posible), SI, lo único garantizado al nacer es que todos moriremos algún día (antes los varones teníamos dos cosas seguras, unas era la anterior y la otra que había que ir a la mili, sí o sí.

Pues eso, que gracias a que vivimos sinpensar en que moriremos, gracias a eso vivimos mejor.


Por froya57
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Friday 26 august 2011 5 26 /08 /Ago /2011 17:30

        Pasan los días, en progresión geométrica, de tal forma que en vez de tener veinticuatro horas parece como si sólo tuvieran minutos, o mejor aún, segundos, y así esas vacaciones que se prometían largas, largas, largas se quedan en cortas, cortas, cortas. Esas vacaciones que prometían que el deseo de descanso se produciría y que una vez llegan a su fin siguen quedando en la ya conocido, lo que es lo mismo que decir, vuelta al trabajo, poco más o menos que antes de empezar, eso sí, con menos ganas que nunca.

 

      Y durante este tiempo, tiempo prolongado de reflexión, algunas ideas se han aclarado, aunque ya estaba escrito que así sería desde hacía tiempo. En la larga distancia, impuesta por la lejanía y la incomunicación, y sin el necesario e insustituible estado de presencia, todo se ve con más nitidez, se analizan los momentos, los días, los segundos, y se llega a conclusiones totalmente imparciales y asépticas, más fiables que con la presión presencial.

 

       Todo este tiempo de "ocio" no ocioso, impulsa hacia la necesidad de aprender y saborear y disfrutar de esos momentos, aprovechando cada minuto de forma positiva, tomándolo todo como bueno y expulsando aquello que nos hace sentir y vivir nuestras pequeñas frustraciones como si fueran lo único importante, cuando en realidad, son sólo lo que debemos olvidar.

 

       Es tiempo también de grandes lecturas, de esas que se obtienen grandes aprendizajes que nos hacen ser más grandes a nosotros; grandes lecturas en grandes libros, en pequeños libros, en ..., grandes lecturas. Lecturas que sirvan para intercambiar con otras, de otros y para otros.

 

       Tiempo también para reencuentros, esos que cada vez se producen en menos momentos y más cortos, reencuentros con los momentos del ayer, del anteayer y de mucho antes. Evocaciones y actualizaciones, deseos que sólo son ya eso, distancias que poco a poco se van haciendo más distantes y cada vez más difíciles de alcanzar.

 

       

Froya

Por froya57 - Publicado en: pensadores - Comunidad: Experiencias de vida
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Tuesday 8 june 2010 2 08 /06 /Jun /2010 09:48

        

 

En una agradable tarde de primavera, caminando sin rumbo fijo por senderos marcados en el terreno a base del continuo pasar y que con el discurrir del tiempo han ido forjando su carácter  y este parece permanecer impasible, sin edad, sin fecha de caducidad, llegué a un lugar en el que las sensaciones, los sentimientos, los recuerdos, emanan, brotan al exterior para transportar el espíritu más allá del momento presente.

 

         Me encontré caminando entre viejos raíles oxidados por el paso del tiempo y su falta de uso, sujetados milagrosamente unos a otros por desvencijadas traviesas de madera podridas por la dejadez y la desidia de aquellos que nunca debieron abandonarlos a su suerte y que a cada paso crujían clamando al cielo, pidiendo ayuda para salir de su olvido, queriendo recuperar aquel protagonismo que en otro tiempo tuvieron  y que perdieron sin saber cual había sido el motivo un día de frío, de un mes aún más frío, de un año gélido que los dejó congelados para siempre.

 

         Tanto tiempo, tantos recuerdos de aquello que un día parecía iba a ser el futuro y que ya es el pasado, el pasado de un sueño lleno de esperanza y de ilusión y que fue languideciendo, marchitándose a causa de esos malos actores que de todo malinterpretan y nada crean.

 

         Aún parecen escucharse en la lejanía del horizonte aquellos silbidos roncos que siempre iban acompañados de un serpentear negro dibujando el recorrido que aquellas viejas máquinas de vapor iban arañando, lenta y pesadamente pero sin desmayo, a la distancia; aquellos silbidos que eran más que una señal, que significaban la hora del discurrir diario de todos aquellos que los oían, eran el anuncio de un proyecto que poco a poco fueron convirtiendo en un viaje a ninguna parte, el fin de un viaje soñado con un despertar pesado, transformado en esa pesadilla a la que no se le ve nunca el fin.

 

         Hoy, entre estaciones desvencijadas, testigos mudos de algo que fue mejor, entre depósitos agujereados por el tiempo y también por algún que otro desaprensivo seudocazador de los que al no conseguir su objetivo desatan su furia contra lo indefenso, entre árboles y arbustos que reclaman y recuperan, y vuelven a hacer suyo aquello que un día les fue usurpado para crear algo diferente, para crear futuro, estos viejos raíles continúan inertes, impasibles, esperando desesperanzados, con paciencia dolorosa, que algún día, por mor del destino, alguien se acuerde de ellos y les otorgue aquella utilidad que nunca debieron perder, y esa pesadilla a la que han  sido sometidos durante largos años quede en el olvido y se convierta sólo en un mal recuerdo.

 

         Y pasan los días, y los años, y el sueño sigue dormido, y la esperanza desespera, y poco a poco llega el olor a decrepitud, a olvido cada vez más olvidado que a nadie o a muy pocos importa. Es el sometimiento a la agonía, el desenlace no deseado.

 

                            ¡ Qué pena !

        

Por froya57 - Publicado en: pensadores
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Sunday 18 april 2010 7 18 /04 /Abr /2010 13:01
            Resulta (a veces) incomprensible, por qué tenemos determinadas sensaciones que se incrustan en nosotros y provocan, incitan, remueven, aceleran, sacan, despiertan... un estado de ánimo o cambian el que en ese momento estaba emergente. La chispa que prende la mecha para que esto sea así resulta también una incógnita, que como tal tendrá respuesta, pero en el intrincado camino de la solución se van diluyendo otras inquietudes, o van siendo ocultadas, tapadas, disimuladas, diluidas por las nuevas.
 
          Existen momentos en que la presunción lleva al desasosiego, esos instantes en los que  se intuye algo y no se sabe qué es, pero en los que se nota esa presencia  difícil de definir. Existen otros momentos en los que otras sensaciones nos dicen que la situación no es lo que parece porque aún con parecer una cosa es la imagen de otra totoalmente diferente, son esos momentos que a todos nos han ocurrido en los que a pesar de estar rodeados de multitud de personas se percibe que estamos solos, esos momentos en que a pesar de tonerlo todo para estar contentos se apodera de nosotros la melancolía; esos momentos en los cuales, y sin que percibamos ni entendamos por qué, deseamos lo inalcanzable y despreciamos lo tangible aún sabiendo que lo primero es una utopía que si se hiciera realidad podría hacernos infelices y lo segundo nos puede hacer felices con un mínimo esfuerzo.
 
          Es el mundo de las sensaciones, un mundo abstracto, laberíntico, intrincado, complicado de entender y que escapa a la razón y se mete en los sentimientos, se mezcla con ellos y los domina, los subyuga y los somete; es un mundo contra el que es difícil luchar, es prácticamente una batalla perdida porque los tentáculos con los que se amarra son tan extensos y tan ramificados que llegan a cualquier rincón. 
 
Froya
Por froya57 - Publicado en: pensadores - Comunidad: pensamientos
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Monday 4 january 2010 1 04 /01 /Ene /2010 02:35

           

           
            Todos los días, en cualquier momento, en cualquier lugar, sin saberlo, sin intuirlo, sin pensar en nada, nos cruzamos, hablamos, sentimos, rozamos, olemos, …a multitud de seres anónimos, o no tanto, que como nosotros, aparentan normalidad, llevan una existencia común, sin llamar la atención por nada especial; acuden a su trabajo con puntualidad, cumplen en él a la perfección. Nada los diferencia a unos de otros, todos parecen seguir una pauta establecida, una norma común, la misma regla, la misma rutina.

 

            En cambio, algunos de esos seres, más de los que aparentemente creemos, rompen lo establecido, esa directriz que todo lo dirige, y ya fuera de ese ambiente social habitual, se quitan (o se ponen) esa máscara que los protege de una apariencia para llevar otra vida paralela, lejos, o alejados, o con otros, formando grupos que se autoencuentran, que se atraen, como imanes de polo distinto.

 

            En esas dobles vidas todos tienen algo en común, es ese existir oficial,  y algo que los diferencia de los demás, y que normalmente llevan con mucha discreción, esa otra doble vida a través de la que buscan otros intereses que no encuentran en la anterior, o que les interesan más, y que muy bien saben ocultar, aparentando ser como los demás “normales” quieren que les vean.

 

            Hay multitud de formas de existencia, de vivir esa realidad, esas realidades, basta solamente con tener diferentes actitudes en ambientes distintos, salidas, actividades con otros grupos, otros horarios, otras ciudades, relaciones de amistad para cada devenir…

 

            El ser humano, en su objetivo final en busca de la felicidad, interpreta los caminos para llegar a ella según el idioma de su pensar, de su ver, y en la consecución de esa meta, tiene todo el derecho del mundo a vivir la vida, o las vidas, que crea necesario para llegar a encontrarse a si mismo y sentirse plenamente realizado, o simplemente complementar unas facetas con otras, sin tener que rendir cuentas de sus actos, siempre que estos no sobrepasen las normas dadas y aceptadas por todos.

 

            El respeto a cada persona y a su forma de vida es lo que hace que todos nos sintamos miembros aceptados de una comunidad, porque, sencillamente, ¿hay alguien que no tenga algo oculto?, ¿hay alguien que no tenga otra vida, o que le gustaría llevarla, aunque sólo sea en su imaginación?.

 

Por froya57 - Publicado en: pensadores - Comunidad: Experiencias de vida
Escribir un comentario - Ver los 1 comentarios

Presentación

Crear un Blog

Calendario

January 2012
M T W T F S S
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31          
<< < > >>

Perfil

  • froya57
  • España
  • fotografía pintura meditación senderismo
  • Deportes: Todos, caminar, ciclismo y tenis. Aficciones: Viajar, la pintura, la fotografía. Libros: El nombre de la Rosa. Los Pilares de la Tierra... Me gusta: La sinceridad, humildad, respeto. NO me gusta: LA MENTIRA NI LA GENTE MENTIROSA.
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso